DOSIFICACIÓN PRECISA TAMBIÉN PARA FÓRMULAS DE MAYOR VISCOSIDAD

EL PRIMER CUENTAGOTAS DE AUTORECARGA CON TETINA DEL MERCADO. 

Respondiendo a la demanda de las consumidoras, la oferta en belleza es cada día mayor y las marcas buscan constantemente nuevos ingredientes y formulaciones capaces de mejorar la eficacia y obtener resultados en plazos más cortos. Una dosificación y aplicación precisas son en consecuencia hoy más importante que nunca para asegurar unos resultados óptimos.

El Cuentagotas de Autorecarga de VIROSPACK proporciona una solución high-tech para una exacta aspiración de producto, idónea también para fórmulas de mayor viscosidad.

Es el único cuentagotas del mercado autorecargable con tetina, el primero con un sistema funcional y patentado de autorecarga en su interior para asegurar una dosificación exacta en cada click. Su premium y hermético control de cierre proporciona además una aplicación confortable y fácil al usuario. Es el envase ideal para cosméticos tipo serums, lociones, aceites, bases de maquillaje y productos de color de textura fluida; así como para formulaciones de mayor viscosidad.

Su mecanismo a la vez que preciso es fácil en el uso. Al girar la tapa, se carga automáticamente la dosis de producto correcta. Y al presionar el pulsador, se dispensa la cantidad exacta de fórmula que se necesita sobre la piel.

Este cuentagotas ha sido desarrollado para una funcionalidad excelente, sin bloqueo alguno. Su precisión en la dosificación y aplicación, unidas a la máxima seguridad y protección de la fórmula, además de un excelente nivel de acabados, dan lugar a un pack final aspiracional y posicionamiento premium, con un alto nivel de calidad, definición y peso, y agradable de usar.

Disponible con tetina de caucho, nitrilo y butilo, con plástico y aluminio exterior, con escurridor, y totalmente personalizable. Y compatible con frascos de cuello 20/410, está especialmente recomendado con los frascos de molde de Virospack, modelos Slim o Wide y capacidades 15 o 30ml, de alta calidad y peso gracias al grosor del vidrio en su base.